Michael López-Alegría, en MABS2107, organizado por ATREMEDIA: “Viajar al espacio me ha enseñado que es más importante cooperar que competir”

Michael López-Alegría, en MABS2107, organizado por ATREMEDIA: “Viajar al espacio me ha enseñado que es más importante cooperar que competir”

“Cuando se enciende un cohete dicen que hay 10.000 cosas que pueden pasar y solo una buena”

“La comercialización del espacio en la órbita está a la vuelta de la esquina, vamos a asistir a una revolución en la aviación comercial”

 “Desde el espacio, las fronteras políticas no se ven, las pistolas no se ven. La pobreza, el hambre, la intolerancia ética y religiosa son casi invisibles”

 

MANAGEMENT & BUSINESS SUMMIT, #MABS2017, el evento líder entre directivos y personalidades mundiales organizado por ATRESMEDIA, ha celebrado hoy sin límites su segunda jornada en Madrid. En un acto conducido por la presentadora Mamen Mendizábal, Michael López-Alegría ha arrancado la primera ponencia del día por todo lo alto trasladando a todos los asistentes al espacio, a través de su trayectoria vital, desde que solo era un niño hasta convertirse en la referencia mundial de la aviación que es hoy.

El primer astronauta nacido en España en viajar al espacio, ha comenzado su intervención recordando a sus padres y sus comienzos: “Mi padre era español, mi madre americana, cuando tenía un poco más de un año nos fuimos a Boston a vivir, mi padre no hablaba una palabra en inglés, empezamos de cero, allí hablábamos solo inglés y yo empecé a hablar español después, por eso pido disculpas por mi acento gringo”, ha comenzado.

Hubo una nevada en Boston y mi padre recibió la llamada de un amigo español, mi padre fue a buscar trabajo al sur de California. Mi madre y yo iniciamos un viaje en coche atravesando el país y es el primer gran recuerdo que tengo de mi vida. Mi padre trabajaba de día y estudiaba de noche. Pudimos trasladarnos a un barrio mejor, estábamos viviendo el sueño americano y yo también empezada a soñar con ser astronauta y subirme a una nave espacial”, ha continuado diciendo sobre el trabajo de sus padres por conseguir una vida mejor.

Luego se ha detenido en “aquel día de verano del 69, en el que todo el mundo estaba atento a sus transistores, el Apolo 11 estaba haciendo su descenso final a la superficie lunar, me acuerdo que hasta las olas se calmaron para oír aquella célebre frase “el águila ha aterrizado”. Los seres humanos estaban en la Luna y yo quedé enganchado para siempre”, ha relatado emocionado.

“Desde ese momento hasta que entré en la NASA pasaron 23 años”, ha comentado sobe los años en los que estuvo persiguiendo su sueño.

La primera parada en su carrera fue en la Escuela Naval: “allí estudié ingeniería y tuve el honor de aprender disciplina, profesión, liderazgo y camaradería, que luego me servirían en la vida”.

Después quiso formar parte de la Aviación Naval, pero le rechazaron en un primer intento en la escuela de pilotos de pruebas, a la segunda vez sí lo consiguió.

Después de dos años como piloto de pruebas, López-Alegría se presentó a la selección para poder ser astronauta, un proceso entre miles de personas, tras cuyas pruebas físicas y psicológicas, ha destacado “la parte más interesante”: la entrevista. “Se pide al entrevistado que se siente en una posición que no puede dar la espalda a ninguno de los entrevistadores, a pesar de la posición, es una entrevista abierta, no hay ninguna sorpresa, no hay teatros y la pregunta clave es “¿quisieras pasar seis meses en el espacio con esta persona?“, ha comentado.

De nuevo, en el primer intento no fue seleccionado. “Dos años más tarde, me llamaron para trabajar y hacerme la pregunta más fácil “¿quieres trabajar en la NASA?””. La perseverancia había dado sus frutos”, ha explicado orgulloso.

Ya seleccionado, López-Alegría ha detallado cómo funciona y las divisiones del trasbordador: sistemas, navegación, control ambiental y así hasta 25. Tras aprender los sistemas, ensayan en un simulador desde los escenarios más fáciles, a los casos más peligrosos y en los que pudiera haber fallos.

También ha explicado que, en esta preparación, “había que enseñar al cuerpo y no hay manera de entrenar la falta de gravedad en la tierra, por eso utilizamos una nave nodriza, la sensación de flotar es tan curiosa como mágica”.

Seguidamente, ha compartido con el auditorio los entrenamientos que siguen, como las pruebas en el agua para acostumbrase a la forma de flotar: “Un traje mal ajustado te deja agotado, uno que te va bien es como conducir un coche deportivo. Las cosas que parecen fáciles en tierra, igual no lo son en el espacio, como apretar un clavo con una llave, pues en el espacio, si no lo haces bien, eres tú el que gira, es un trabajo en equipo masivo”, ha relatado.

El entrenamiento sigue en otros campos, como en el de la Salud, que aprendemos un nivel similar al paramédico, usamos aparatos fotográficos y de vídeo para grabar material dentro y fuera de la nave, tenemos que saber preparar la comida y la bebida. No tenemos agua y hay que aprender a lavarse de nuevo los dientes, ir al baño”, ha continuado.

La tripulación suele formarse un año antes de despegar. El trabajo en equipo y el liderazgo son muy importantes, en todos los equipos, el de lanzamiento, vuelo, gestión de la misión”, ha asegurado.

Comienza la cuenta atrás

La cuenta atrás empieza tres días antes del lanzamiento. “El día antes pasamos un día con la familia, nos esforzamos en evitar el tema del peligro. La mañana misma del lanzamiento hacemos un desayuno ceremonial, no comemos ni bebemos mucho porque no queremos volver a ver el desayuno cuando lleguemos, después un chequeo médico y nos ponemos el traje”, ha explicado.

Cuando faltan tres horas para el lanzamiento salimos a nuestra furgoneta, un viaje de 20 minutos hacia la plataforma de lanzamiento, nos espera el equipo de cierre, subimos un ascensor de 60 metros, llegamos a la sala blanca y uno por uno nos ponen los arneses y entramos. Los técnicos conectan los cinturones y el oxígeno, este proceso dura como una hora. Cuando estás listo te apartan de la sala blanca a un punto seguro, cinco metros alejados”, ha detallado.

Muchas veces bromeamos, se dicen que cuando se enciende un cohete hay 10.000 cosas que pueden pasar y solo una buena. Sentimos mucha emoción. La mayoría de nosotros hemos esperado toda la vida este momento”, ha expresado emocionado.

Cuando comienza la cuenta atrás, se para un momento el contador a 9 minutos y el director de lanzamiento pregunta a cada uno si su equipo está listo y todos esperamos que contesten go!, go!, go!”, ha continuado.

Es entonces cuando comienza lo que el astronauta ha calificado como un “momento inolvidable”: el director de lanzamiento manda que comience de nuevo la cuenta atrás y pasa de 9 minutos a 8’58’’, 8’55’’, 6’15’’, 4’ 55’’, 3’55’’, 3’30’’, 2’50’’, 2’30’… ha ido enumerando en cada paso explicando en detalle cómo se viven esos segundos…hasta que al llegar a 0’0’’ se encienden los motores de combustible sólido y ¡despegue!.

3000 toneladas de empuje frente a 2 toneladas que pesa el cohete, no hay ningún simulador que pueda prepararte para esto”, ha asegurado para añadir “es como una fuerza que nos empuja la espalda, más y más deprisa. En 8 minutos y medio el orbitador ha llegado a su velocidad de 28.000 kilómetros por hora. En mis tres misiones he notado matices diferentes, pero en total es una montaña rusa increíble”.

Del blanco de las nieves al gris de las ciudades

En la órbita se pasa a la tranquilidad, al silencio, es una sensación increíble, cuando nos desabrochamos empezamos a flotar, es un movimiento mágico. También el de los colores, vemos el marrón de los desiertos, el blanco de las nubes y las nieves, el verde de las selvas tropicales, vemos tormentas, glaciares, auroras boreales. Y nos llama la atención el gris aburrido de las ciudades. También vemos y nos impactan las construcciones de los seres humanos, puentes, carreteras…”, ha compartido con los asistentes.

Mi cuarta y última misión fue el cohete ruso y el destino final era la madre tierra, la Estación Espacial Internacional (ISS), fueron siete meses como hacer 150 viajes a la Luna”, ha continuado.

Se dice que un vuelo en el transbordador es como una carrera de mil metros y uno en la Estación Espacial, como un maratón”, ha comparado para destacar que “aunque el avance de la ciencia y la tecnología es muy grande, la ISS tiene un legado aparte: el de la cooperación internacional, gente viviendo en armonía de distintas culturas desde hace más de 17 años”, ha subrayado.

Ya fuera de la nave, López-Alegría ha compartido cómo es la experiencia: “Cuando echas la vista a las estrellas en vez de ver un cielo negro con puntos blancos ves el inverso. Desgraciadamente no hay mucho tiempo para estar fuera. Es increíble poder trabajar en un trabajo de equipo así y en un lugar tan maravilloso y, a la vez, tan mortal, ha asegurado.

El aterrizaje es el momento de mi vida que más miedo me da. El aparato vibra antes de tomar tierra, es una seña de movimientos tan bruscos que te planteas si todo está bien”, ha confesado para concluir sobre este momento: “es una serie de eclosiones seguido de una colisión con la tierra. Después de 7 meses me apetecía estar con la tierra”, ha manifestado.

Después, ha continuado asegurando que “estamos en un punto de inflexión en la curva de la trayectoria del hombre al espacio. Poco más de 500 personas han tenido ese privilegio en 50 años”, por lo que ha llegado el momento de que “entre el sector privado”.

Inminente revolución en la aviación

Vamos a ser testigos de un cambio como el de 1920 en la aviación comercial. Vamos a ver una revolución y lo que solo fue accesible para los elegidos a la gloria, estará al alcance de más gente”, ha augurado.

Y añadido al respecto: “Primero irán a la estación espacial, luego habrá estaciones comerciales. La comercialización del espacio en la órbita está a la vuelta de la esquina”, ha remarcado.

Quiero dejarles con algunas lecciones que solamente he aprendido en el espacio”, ha dicho el astronauta preparando el aterrizaje de su ponencia: “La visión de la tierra desde el punto de vista del espacio me ha dado una perspectiva diferente, tanto en el sentido literal, como figurativo. “Desde el espacio las fronteras políticas no se ven, las pistolas no se ven, las posturas son insignificantes, la pobreza, el hambre, la intolerancia ética y religiosa son casi invisibles. La tierra parece pacífica y bella pero también frágil. La contaminación, el agotamiento de los bosques y la falta de reservas de agua sí es visible, es la única tierra que tenemos”, ha planteado.

Viajar al espacio me ha enseñado que es más importante cooperar que competir, cada uno debe dar lo mejor de sí mismo siempre pensando en el conjunto, saber trabajar en quipo aportando fortalezas y reconociendo puntos débiles”, ha dicho, para continuar asegurando que “hay que saber liderar cuando haga falta, pero juntos somos más fuertes y podremos conseguir más avances grandes

El espacio es nuestro futuro, es el gran reto de la humanidad, a medida que se vaya abriendo a más personas, espero que sepamos ver que todos viajamos en la misma nave espacial. La buena hermandad, por el bien de nuestro propio planeta y de la civilización, es imprescindible”, ha concluido entre aplausos.

Michael López-Alegría, una carrera espacial

Primer astronauta nacido en España en viajar al espacio. En sus misiones, ha acumulado más de 257 días de viaje por el espacio, realizando hasta diez paseos espaciales, record que a día de hoy aún no ha superado ningún otro astronauta de la NASA. Michael ostenta el segundo mejor registro internacional de actividad en el espacio fuera de la nave “EVA” (Extravehicular activity) acumulando 67 horas y 40 minutos.

Creció en California, donde se unió a la Armada de los Estados Unidos a través de la cual obtuvo una licenciatura en ingeniería de sistemas y luego una maestría en ingeniería aeronáutica.

Michael se unió a la NASA en agosto de 1992. Tras 20 años de carrera en la agencia espacial americana, su currículum presume de haber viajado en las misiones del Transbordador Espacial STS-73, STS-92, STS-113 y en la Rusa Soyuz TMA-9. En 2006 fue nombrado comandante de la Estación Espacial Internacional (ISS) y realizó su cuarta y última misión (Expedición 14), una de las más largas realizadas por cualquier estadounidense con 215 días ininterrumpidos en la ISS. La tripulación de López-Alegría estuvo más de siete meses operando, construyendo y utilizando la estación y sus instalaciones científicas.

Desde abril de 2007, fue Director de Operaciones de la tripulación de vuelo en el Centro Johnson de la NASA (Houston). Se retiró de la NASA en marzo de 2012.

Claves para la gestión y la toma de decisiones

Tras el éxito conseguido en sus dos anteriores ediciones, que congregaron a más de 2.500 asistentes, ATRESMEDIA ha puesto en marcha, en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, esta tercera edición con la que consolida este encuentro único con figuras del mundo de los negocios, la política y el deporte.

En junio de 2015, coincidiendo con el año de su 25º aniversario y en un momento crucial para el futuro de España y del mundo, ATRESMEDIA quiso dar un paso adelante con la creación de este foro de referencia y reflexión entre directivos y líderes mundiales orientado a crear valor para las marcas participantes y asistentes y ofrecer las claves para la gestión y la toma de decisiones. Con la organización de este evento, ATRESMEDIA traslada de nuevo su apuesta por la calidad al mundo de la empresa para conocer las claves en el Management del futuro de la mano de las figuras más relevantes de los negocios de todo el mundo.

Con MABS2017, los asistentes viven dos días de intercambio, conocimiento y networking en un ambiente que respira motivación, estrategia, marketing, personas, liderazgo, economía, geopolítica y casos de éxito a través de la experiencia y la trayectoria vital de personalidades de primerísimo nivel.

 

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